martes, 16 de mayo de 2017

Relato erótico lésbico: Atando cabos (1): Aria y las amantes de la Torre


Proa, popa, babor, estribor. No importaba dónde estuviera porque, fuera donde fuese, seguía oyendo su voz por el sistema de megafonía del barco.

El primer día me fijé en qué decía, aunque era lo mismo que explicaba cualquier guía turístico a bordo de un barco que baja por el Támesis. El segundo, me concentré en cómo lo decía: gastaba bromas a los pasajeros, arrancándoles más de una carcajada. Y aunque al principio sus chistes no me hacían ninguna gracia, acabé riéndome con ella mientras me aseguraba de que todo estuviera en orden en cubierta.

Al final, empecé a conocer su voz. No me había fijado hasta entonces, lo cual había sido un gravísimo error, porque era bonita y aterciopelada. Tanto es así que no importaba lo que dijera, parecía cercana. Su tono era firme, seguro, y, siempre que hablaba de la ciudad, lo hacía de forma apasionada, como si estuviera completamente enamorada de la City.

Sigue leyendo el relato AQUÍ.

domingo, 14 de mayo de 2017

¿Arnés sin correas? Existe: Sharevibe de Fun Factory

Visto el resultado de las votaciones en mi Instagram sobre qué queríais que probara antes... parece que os molan los juguetes para parejas, ¿eh? Y ya sabéis, yo soy muy fiel a todas vosotras, croquetas, y he estado probando Sharevibe contra viento y marea.


Este tipo de arneses sin correas se conocen, en inglés, por el nombre de strapless dildo. Cada vez hay más marcas que se están animando a fabricarlos, porque seamos honestas: la idea de poder utilizar un juguete de forma simultánea es muy atractiva. Yo estaba muy entusiasmada por probar Sharevibe, claro está, porque además de que no requiere correas y permite disfrutar del sexo al mismo tiempo que a mi acompañante, vibra. Recuerdo que 3 de cada 4 mujeres no tenemos bastante con la penetración y el hecho de que el juguete vibre es un plus.
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martes, 9 de mayo de 2017

Así empiezan los dos relatos ganadores de la Antología HULEMS Tócame

Hace un rato anunciaba en Hay una lesbiana en mi sopa quiénes eran las afortunadas que se llevaban los premios de Oh Lilith!.
Los dos relatos elegidos son: "La llamada" de Eley Grey, el ganador; y "Confianza" de Miss Ginsey, el finalista. ¿Quieres saber cómo empiezan? Estás de suerte...

Así empieza "La llamada" de Eley Grey



Así empieza "Confianza de Miss Ginsey




Estate pendiente, pronto habrá más información...

domingo, 30 de abril de 2017

Lo más dulce que vas a ver hoy… aunque no se come: un macaron vibrador

Este juguete que os voy a enseñar hoy tiene que estar en el top 10 de los más originales, como mínimo. Os vais a pensar que tengo un fetiche con los vibradores que recrean alimentos, pero no. De momento. Como sigan fabricando cosas como esta igual sí. Resulta que yo estaba en busca y captura de juguetes diferentes, curiosos, y di con el macaron vibrador de Tokyo Design.


Por mucho que parezca lo más adorable y dulce que habéis visto, no se come. Tras esa apariencia inocente se esconde un motor bastante potente con 3 modos y 3 intensidades de vibración. Y os tengo que confesar que, para lo pequeñito y discreto que es, no podemos quejarnos de las vibraciones. La interfaz es sencilla: tiene un solo botón que te permite moverte por las diferentes opciones de vibración:

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domingo, 16 de abril de 2017

Cannabis, placer adulto: Oh! Holy Mary

¡Feliz domingo de Pascua, croquetillas!

Yo lo estoy celebrando con huevos de chocolate y conejos vibradores. ¿Qué hacéis vosotras en un día como hoy?

Hoy os traigo una reseña que hacía tiempo que quería escribir, porque se trata de un producto supernovedoso que he tenido que probar varias veces para fijar ideas (normalmente, me conformo con dos o tres usos en días y condiciones diferentes para escribir las reseñas, pero en este caso he necesitado más que eso).


Se llama Oh! Holy Mary, y cuando salió a la venta hace unos meses estuve viendo el cartel que lo anunciaba por todos lados. Yo siempre he sido muy señorita y muy legal, así que un loquefuera de cannabis no me llamaba la atención de forma particular. Tiempo después (y sin remordimientos por no haberlo probado, la verdad) me reuní con el equipo de Nuei para que me explicaran el catálogo y qué tipo de productos tenían. Entonces me dieron una gotita de Oh! Holy Mary y me pidieron que me la extendiera en los labios...

Sigue leyendo la reseña AQUÍ.